viernes, 25 de octubre de 2013

De Rincones es Finalista del Desafío BlaD Colecciones!

Siiiii!!! Iujuuu!! como todo desafío, además de ser entretenido recorrerlo, es reconfortante que tenga un final feliz. Y este es el caso! Por que después de haber participado en otros propuestos también por BlaD, Soledad de Boulevard Saenz Peña le puso un poroto a De Rincones, para que sea uno de los 10 finalistas, de entre los 39 blogs que participaban, todos con fotos de colecciones increíbles y originales.

Un placer que De Rincones se pueda dar a conocer mediante BlaD, una comunidad a la que les recomiendo seguir (ya haré un post con mis blogs favoritos para todas las adictas a los blogs!), por que no solo muestra deco como nos gusta, sino que es una puerta a muchos otros blogs que tal vez no tienen la misma popularidad pero si encanto. Me voy a dormir orgullosa! Gracias Soledad!!



sábado, 19 de octubre de 2013

Desafío BlaD: Colecciones


 


Una vez más me sentí atraída por un desafío de Blad. Es que escribir en el blog es algo que disfruto mucho, y no estoy pudiendo dedicarle el tiempo que me gustaría para pensar un tema, investigarlo, buscar fotos y compartirlas... pero los desafíos (los de toda índole!) son como la música del flautista de Hammelin, que te motivan casi irresistiblemente a recorrerlos.
De chica, antes que empezaran a llegarme los hermanos,  había momentos en los que el aburrimiento se apoderaba de mi, y me acuerdo de seguir a mi madre por toda la casa, mientras ella hacía sus quehaceres, pidiéndole que me diera temas para investigar. Por supuesto también me acuerdo que ella no sabía muy bien que "misterios" indicarme, pero con que me dijera sólo una palabra, ya alcanzaba para buscarla en mi colección de Billiken. No cambié mucho en estos años. Sigo aburriéndome con la monotonía y entusiasmándome con cuanto proyecto nuevo se me cruce, sea mio o ajeno. Por suerte ya no ojeo las mini enciclopedias Billiken, ahora navego y navego por internet.

El desafío que propone Blad este mes es sobre las colecciones, y pese a que muchas veces me jacto de ser buena haciendo introspección, me di cuenta recién ahora que además de gustarme lo nuevo y los desafíos, soy una eterna romántica que por elección consiente y a veces no tanto, me encuentro formando familias de diferentes objetos... coleccionando cosas bah!
Cuando leí la consigna pensé automáticamente en mis mini cactus y suculentas, pero después fueron apareciendo las vasijas, las cucharas, las cajas de madera, las revistas de decoración, los botones, los libros de cocina... Se me complicaba recolectar todo en un mismo lugar en el ratito de luz y de silencio en casa, así que me enfoqué más que nada en "las colecciones conscientes" que emprendí de chica: los almanaques, las estampillas, y algunas figuritas.
Las fotos no son nada profesionales, pero muestran mucho de mi. Allá vamos!



Creo que por el año 1990 empecé a recopilar cuando almanaque de bolsillo veía. Calculo que fue para esas fechas, por que la gran mayoría son de ese año, y de los siguientes. Mi preferido siempre fue uno de 1974, con un dibujo de una perejita de novios.



Antes que llegara la pasión por los almanaques, coleccionaba estampillas junto a mi viejo. El lo hacía con mucho amor, y eso, y las ganas de compartir tiempo con el, me hacían disfrutar a mi también de esos cuadros miniatura, que despegábamos de restos de sobres, acomodábamos con una pinza de punta redondeada, y los intercambiábamos en el parque centenario los domingos.
Por supuesto mi colección era de animales y flores.





Y acá les muestro las figus que sobrevivieron el paso del tiempo, pese a no estar muy bien guardadas.
Me encantaría poder mostrarles mi colección de muñecas pancita, de pin&pon, o de esas mini muñequitas con relleno de semillas en cajitas de fósforos, pero la vida me dio una colección de 4 hermanos que se encargaron de hacer muy bien su papel, y no dejaron que todos los juguetes siguieran acumulándose!




Esta etapa de colecciones son las inconscientes. Por que se fueron acumulando casi sin darme cuenta con cada viaje de vacaciones o alguna escapada de fin de semana a pueblitos lo suficientemente "no tan cerca" como para alejarse del ruido.
Son vasijas de barro y cucharas grandes y chicas de madera.
Todas las usamos a diario, más abajo les muestro donde duermen realmente.


La hermosa pieza azul me la trajo de regalo mi amiga Mariana de sus vacaciones en Europa.
Como buena amiga, sabe más de mí que yo misma... adoro ese cuenco, lo uso mucho al mediodía cuando como sola, así no lo tengo que compartir!



La fuente mas grande es una infiltrada, por que es de madera. Pero es igual de cálida que las otras.


La vasija de cerámica negra es de las últimas vacaciones, la trajimos de Traslasierra, Córdoba. Pero la adquisición más reciente es la fuente con manijas que se ve más atrás. La compré en una feria en Ranchos, un pueblo muy tranquilo y acogedor cerquita de Chascomús.




Y finalmente algunas de mis plantas, cada una en su mini maceta.



No dejen de llenarse de aquello que siempre les vuelve a llamar la atención. Mientras esté todo guardado con buen gusto y prolijidad, las colecciones pueden ser punto focal en nuestra decoración.
Y antes de agregar algunas otras fotos fruto de la sesión matinal junto a mi mini super ayudante, quiero compartir con ustedes la moraleja en todo ese viaje introspectivo desde mi infancia hasta hoy:
No soy Acumuladora... soy Coleccionista!








Como en la peli de La Bella y la Bestia, acá es donde duermen mis vasijas.



No dejen de ver los blogs que participan del concurso, hay tantas colecciones como gustos y pasiones!


En otro desafío Blad, mostré también la colección de cucharones que colgaban de la ventana (ahora volví a poner cortinas), y un álbum de figuritas de cuando mi suegra era chica: http://derincones.blogspot.com.ar/2013/05/desafio-blad-presente-y-pasado.html


Cecilia.








miércoles, 2 de octubre de 2013

Mi Taller - Mi Rincón Creativo


Hace tiempo que quiero mostrarles el rincón de mi casa donde trabajo. Creo que hoy está lo bastante en orden como para poder fotografiarlo y mostrarlo, así que allá vamos!


Mi casa es chiquita, el taller también lo es. 
Compré un mueble laqueado hecho a medida por el papá de mi amiga Inés. Ella, decoradora de interiores, me ayudó con el diseño y las medidas que fueron calculadas muy minuciosamente para que pudiera albergar todo lo que necesito.
Como soy ecléctica, o tal vez indecisa, no se... hago cosas bastantes diferentes aunque conectadas entre sí por el diseño, la decoración y la creatividad.
En este espacio creo desde sitios web y deco para eventos, hasta almohadones o algún que otro bolso.

Lo uso para imprimir y para coser. Para guardar papeles, utiles, hilos y cintas. Las pinturas las tengo del otro lado del living, escondiditas en cajas dentro de una biblioteca.

Gra, una amiga que también vive en un departamento siempre dice que a diferencia de las grandes casas, en los espacios chicos con solo dejar un objeto sin guardar, ya da la sensación de desorden. Y tiene mucha razón, por eso es que por mas pintorescas que puedan ser las cintas de colores o los botones, preferí guardar la mayor parte dentro del mueble. Ah! las telas las guardo en una super caja acrílica fuccia en mi cuarto.

El rincón talleril está en el comedor, así que tan solo giro las sillas para un lado o para el otro, y a veces para estar más cómoda coso o uso la compu en la mesa.

- Mi Taller -


A la puerta de la izquierda le falta el tirador para que mi hijo mas chiquito no pueda abrirla. Lo busqué para la foto, pero se ve que lo escondimos muy bien por que no lo encontré.

En el estante están las bobinas de hilo dentro de un especiero, las agujas de tricot en un florero vestido, los alfileres en un cactus de tela,  y los lápices en una maceta de Las Rufinas.



Compré un marco en una casa de antigüedades con intensiones de convertirlo en un espejo para el living, pero en cuanto tardé en ir hasta la vidriería, se transformó en un ordenador-exhibidor de papeles y retacitos.
Entelé un cartón con arpillera y le agregué elásticos, en mi cabeza eran negros, pero de impaciente engranpé el que tenía en casa.
Arriba, lo corona un budita.


En la cartelera conviven desde un elefante (me encantan), una medallita y un mandala inspirador! Mi madrina me regaló un set de cartas con mandalas en blanco para colorearlos según el estado de ánimo, y tiene una guía para interpretarlo. Lo tengo bien a la vista para que me recuerde mis ganas por progresar con las cosas que disfruto hacer.


El lado izquierdo, es como corresponde el más "femenino". Ahí guardo las cintas, botones, hilos, mostacillas... 
Lo que se ve en el centro son planchas de goma eva que uso para la deco temática.


Todo se saca fácil. La valija de madera nos se la regaló mi mamá (es pintada por ella) a mi hija, pero hace tiempo que está entre mis cosas.
Adoro los frascos y frasquitos, los uso para separar los botones, los mini pompones y las mostacillas.

Las cintas también las guardo en una caja, pero algunas, las que ya venian en bobinas circulares, las puse en este porta aros que también supo ser un exhibidor de chupetines paragüita en un un cumple de Isa con deco de circo.


El lado derecho, es el lado del hacer. Tras la puerta guardo papeles y la impresora, y como tiene enchufes cerca, ese es el lado donde también uso la máquina de coser y la notebook.



En los cajones hay desde bolsitas de papel y sellos, hasta cables.


Es lindo tener un rincón, por mas pocket que sea, destinado a dejar volar nuestra imaginación y que allí, como dicen en un programa infantil y en la primer hoja de mi agenda: "Que buenas ideas lluevan"!


Cecilia.